Cielo llorá lo que quieras, a mí el mundo por hoy me ha perdido. Casi al despertar se me ha ido, el animal que tanto amor me daba y yo correspondía con aprecio. El tiempo al final no tiene precio y la vida es ingrata. Se acaba de ir mí gata, quien me amaba sin excusa, será hasta luego Pelusa; mí hija de cuatro patas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario